Review
Babettes gaestebud
- Director
- Gabriel Axel
- Year
- 1987
- Rating

- Reviewed by
- Gon Curiel a.k.a. Groucho
- Review date
- Thursday, September 02, 2010
El proceso de la película es muy simple. Se narran primero las historias de las dos mujeres que en su juventud eran las más hermosas y cautivadoras del pueblo. Su padre ultra religioso no quería que contrajeran matrimonio, pero al final fue decisión de ellas, tanto individual como conjuntamente, quedarse solteras para cuidar el legado de su padre y refugiarse en él al mismo tiempo. Sus flashbacks son historias que parten el corazón, pues ambas viven romances potenciales que se truncan por una u otra razón. En estas escenas, la actuación más memorable pertenece a Jean-Phillippe Lafont, uno de los hombres más claramente enamorados que he visto en pantalla.
Después se introduce a Babette (Stéphane Audran), mujer seria y melancólica, de quien poco se sabe excepto que ha perdido a su familia en Francia y ha debido huir. Consigue refugio con las dos mujeres, ya grandes, que viven para ayudar a los feligreses de su decreciente congregación. Por medio de Babette, que está siempre dispuesta a ayudar y tiene sorprendentes dotes de administración y organización, consiguen hacer sus labores sociales y religiosas con mucho mayor provecho.
A la hora de la cena, en ese majestuoso banquete que Babette ofrece por razones que no describiré aquí, se conjuntan, como he dicho, las culminaciones de todas las historias que se viven en la cinta. Desde el destino de la congregación hasta cada uno de los dramas personales, incluyendo uno hasta entonces desconocido, el de la protagonista, se obtiene la recompensa perfecta. La escena se filma con mucho énfasis en la comida pero tanto o más en las reacciones de quienes la consumen con placer tal que parecieran no haber experimentado jamás. En esta escena, el personaje más memorable es sin duda el interpretado por Jarl Kulle, hombre de mundo que mucho contrasta a sus comensales, y cuyas palabras dan perspectiva extraordinaria al evento. Del otro lado, los humildes feligreses hacen lo posible por rechazar el placer mundano que viven por medio de su sentido del gusto, pero les es imposible, y al finalmente aceptarlo, encuentran la armonía que tanta falta les había hecho.
La historia es pequeña, si se ve desde cierto punto de vista, pero inagotable si se ve desde otro. Fue escrita por el director, basado en una historia de Karen Blixen. Me impresiona que un evento pueda conjuntar la importancia de tantas vidas, sin palabras, con olores, sabores y combinaciones que jamás se olvidarán. Probé el banquete tanto como los personajes y quedé más satisfecho y enriquecido que nunca.
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Comments
Kemie wrote at 9/28/2010 3:13:39 PM:
Vi esta película cuando tenía 13 o 14 años, a insistencia de mi mamá que me dijo que era bellísima. No le entendí. Supongo que unos cuantos añitos después es hora de revisitarla con ojos más maduros.
Groucho wrote at 10/6/2010 10:42:02 AM:
Jajaja, recuerdo que me iba a pasar lo mismo, mi papá fue insistente, pero me escapé. Fui sabio, la hubiera odiado a esa edad (o me hubiera puesto a comer hasta la obesidad infantil). Échale un ojo.New comments are temporarily disabled
Merde wrote at 9/6/2010 6:33:03 PM:
¡Memorable!